helados en invierno 2

Comer helados cuando hace frío no es malo. No supone ningún tipo de problema para nosotros. Eso es un mito tan grande como que tener el pelo húmedo es malo para salir a la calle. En octubre, en noviembre e incluso el último día del año si lo preferís, os podéis comer un buen helado. En los supermercados siempre venden aunque la variedad en invierno sea menor y no olvidéis que las heladerías, aunque menos frecuentadas, también suelen estar abiertas y en nuestro caso es así porque no cerramos en invierno, de esta forma podréis comer helado todo el año.

Este mito ha llevado a que numerosas heladerías se encuentren con una difícil situación, puesto que su negocio cambia mucho dependiendo de lo que ocurre en verano y en invierno. En otros países esto no ocurre, dado que no está arraigado el pensamiento de que los helados son solo para el momento en el que hace calor. En España, en cambio, las grandes cadenas se ven obligadas a ajustar sus presupuestos en invierno debido a que los ingresos se reducen de una manera muy considerable.

Así que no lo olvidéis, en invierno porqué no tomar un buen helado artesanal, y si es de Giuseppe Ricci mejor, porque sabréis que estará hecho con materia de primera dalidad, sin alterar el producto.